Los primeros pasos del bebé

Hay momentos en la paternidad que te marcan, pero los primeros pasos del bebé son de los que se quedan tatuados en la memoria.
En nuestro caso, no fue el típico vídeo de Instagram en el que un peque se lanza directo a los brazos de mamá. No. Lo nuestro fue más bien una mezcla de comedia romántica y documental de naturaleza… con final feliz.

Todo empezó cuando Valeria, con ayuda, se mantenía de pie agarrada de nuestros brazos. Pero avanzar… ni hablar. En cuanto intentábamos dar un paso, ella se dejaba caer como si de repente se le hubiera acabado la batería. Y así estuvimos más de un mes: sosteniendo, animando, y recibiendo culazos al suelo cada dos minutos.

Entonces llegó el regalo que lo cambió todo: una mesa de juegos con ruedas. El plan era que jugara sentada… pero ella decidió que serviría para otra cosa. Un día empezó a empujarla, como si fuera un carrito de la compra en miniatura, y ¡sorpresa! avanzaba. No mucho, no muy rápido, pero avanzaba.

Poco después, ya se movía entre muebles, de sofá a mesa, con esos pasitos laterales de cangrejo que son pura ternura. Eso sí, se cansaba pronto y acababa sentada con cara de “papá, esto de andar no es para tanto”.

Hasta que un día, sin avisar, se soltó. Tres pasos sola. Luego, cuatro. Cinco minutos después, cinco pasos. Y al día siguiente… ¡ya caminaba sola! Giraba, esquivaba obstáculos y hasta parecía que planeaba su ruta. Nosotros no podíamos creer que en tan poco tiempo hubiera dado ese salto tan enorme.

En solo dos días se movía por toda la casa, y lo que es peor para nuestros nervios: en la calle necesitaba vigilancia nivel “agente del Servicio Secreto” para que no se escapara directa hacia cualquier peligro.

Y, aun así, esa primera semana caminando juntos, de la mano, fue mágica. Es una sensación única, de esas que te llenan el corazón y que con el tiempo se vuelven rutina… pero que jamás olvidas.


Consejos rápidos si estás esperando los primeros pasos de tu bebé

  • Cada bebé tiene su ritmo, no hay prisa.
  • Ayúdale a fortalecer piernas y equilibrio con juegos y apoyo.
  • Los muebles son grandes aliados… y grandes riesgos, ojo.
  • Disfruta del momento, porque pasa más rápido de lo que imaginas.
  • La inmensa mayoría de niños acaban andando sin problemas
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