Cama Montessori: cómo pasamos del colecho a su cuarto sin drama

Cama Montessori para niños

Si me has leído antes, sabes que en casa somos (o éramos) del equipo colecho extremo. Su cuna fue un elemento decorativo desde el primer día, era tumbarla ahí y empezar a llorar. Así que dormía con nosotros, rodeada de barreras por todos lados para que no se cayera.

Llegó el momento de plantear el paso a «su propia cama» y, sinceramente, nos temíamos lo peor. Pensábamos que el cambio iba a ser un drama épico, con lloros, paseos nocturnos por el pasillo y noches en vela.

Pero nos equivocábamos por completo. Y la gran culpable de este éxito rotundo ha sido una cama Montessori.

El flechazo con la «camita casita»

Decidimos comprar una de esas camas de madera bajitas que tienen forma de casita, con su tejadito donde le hemos colgado unas banderitas y unas luces.

La reacción al verla montada por primera vez fue increíble. Empezó a saltar, a gritar de emoción y solo quería entrar. Desde el minuto uno dejó clarísimo que esa era su camita y que allí solo podía entrar ella. Fue un flechazo absoluto.

De 100% colecho a 100% en su cuarto (de un día para otro)

El milagro ocurrió. Pasó de dormir todas las noches pegada a nosotros a dormir en su cuarto desde el primer día. Su madre se tumba un ratito con ella para ayudarla a conciliar el sueño, pero después… magia. Duerme prácticamente toda la noche sola.

Al ser una cama tan bajita, a ras de suelo, tiene total libertad para bajarse cuando quiera. Lo curioso es que durante la noche no lo hace, se queda frita. Pero durante el día le encanta ir ella sola a su cuarto, subirse a su cama, sentarse a leer cuentos o jugar. Le ha dado un espacio que siente totalmente suyo.

Por qué funciona tan bien (según un padre novato)

No soy ningún experto en pedagogía, ni mucho menos. Solo he leído un par de cosas por internet cuando estábamos investigando, pero te resumo por qué creo que esto funciona tan bien viendo lo que ha pasado en nuestra casa:

  • Autonomía total: Al no tener barrotes altos, no necesita pedirnos permiso ni ayuda para subir o bajar. Ella decide, y eso les da muchísima seguridad a esta edad.
  • Cero caídas peligrosas: Si se mueve mucho por la noche, como mucho rueda unos centímetros hasta la alfombra. Adiós al miedo a escuchar un golpe de madrugada.
  • Un refugio, no una jaula: Al tener esa forma de casita y estar a su altura, no lo ven como el sitio aburrido donde les obligan a ir a dormir, sino como su refugio personal.

Si estás en ese momento en el que vuestra cama se os queda pequeña y temes el salto a la habitación individual, te aseguro que para nosotros ha sido una compra maravillosa. Fácil de montar, súper segura y, lo más importante, a ella le encanta.

 Nuestra recomendación (Enlaces de Amazon AFILIADOS):

andar barreras Bebe Bici BLW botiquin Cama Coche colecho Comer Costra láctea Dodot Dormir Dormir bebe frase heroína juegos Jugar Lactancia Lloros madre miedo Miedo a la paternidad mochila Montessori Novato Papá Parque Parto Patinete Plastilina porteo previa Primera sonrisa bebe Primerizo primeros pasos Prisa Rabietas rutina Seguros Sensitive Silla Sonrisa Trozos Uppababy

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *